Iniciativas evangélicas en Cuba enfrentan restricciones estatales en medio de crisis sanitaria y social.
Un reciente reportaje del periodista Yoe Suárez destaca cómo el Gobierno cubano y el Partido Comunista dificultan las iniciativas humanitarias de las iglesias evangélicas en Las Tunas, en un contexto de crisis sanitaria y alimentaria. La investigación describe un sistema que no garantiza servicios básicos, mientras limita la intervención de la sociedad civil en labores solidarias.
Control estatal en actividades comunitarias
En Puerto Padre, la Liga Evangélica de Cuba y otras congregaciones organizaron una Jornada de salud comunitaria con médicos voluntarios y una farmacia con donaciones. A pesar de la aprobación inicial del Ministerio de Salud Pública, las autoridades intervinieron interrumpiendo la actividad y exigiendo permisos que podrían demorar meses, evidenciando el control estatal sobre las acciones independientes.
Ayuda a mujeres embarazadas y ancianos
El Ministerio Viento Recio en Las Tunas ofreció desayunos gratuitos a mujeres embarazadas y distribuyó alimentos a ancianos en situación vulnerable. Sin embargo, las autoridades también detuvieron estas actividades, demandando permisos que obstaculizan el apoyo a comunidades necesitadas.
A pesar de las restricciones, muchos ancianos comenzaron a acudir directamente a la iglesia para recibir alimentos preparados por voluntarios, mientras que hogares de ancianos cercanos enfrentaban cierres temporales debido a la falta de suministros.
Con información de Evangélico Digital.







