La Alianza Evangélica de Guatemala exhorta a autoridades y comunidades a garantizar justicia y rechazar la violencia.
La Alianza Evangélica de Guatemala ha emitido un comunicado en el que insta a las autoridades a proteger a la ciudadanía y asegurar una justicia imparcial. Este pronunciamiento fusiona el rechazo a la violencia con un llamado a los líderes políticos y sociales para que eviten la intimidación.
El documento, fechado el 28 de octubre de 2026, destaca que “ningún interés particular o político justifica el uso del miedo, la fuerza o la criminalidad”. La organización expresa su preocupación por situaciones que amenazan la vida y el bienestar de los guatemaltecos, y convoca a las comunidades evangélicas a orar y apoyar a quienes sufren.
Un pedido de justicia imparcial
La Alianza enfatiza la necesidad de una justicia “imparcial, transparente y respetuosa de los derechos humanos”. Este pedido resalta la responsabilidad del Estado de combatir el crimen mientras se respetan las garantías legales. El pronunciamiento se da en un contexto de reciente violencia en el país.
En octubre, un ataque en el complejo deportivo Campo Marte resultó en la muerte de figuras reconocidas, aunque el comunicado evangélico no menciona casos específicos. Además, las autoridades han anunciado cambios en la dirección de la Policía Nacional Civil en respuesta a las críticas sobre sus actuaciones.
El rol de las iglesias en la sociedad
La Alianza también hace un llamado a quienes cometen actos violentos para que cesen estas acciones y respeten la vida. Apelando a valores cristianos, se insta a las iglesias a acompañar a las víctimas y actuar como agentes de esperanza y justicia. El comunicado no detalla un plan específico de asistencia, pero enfatiza la importancia de no normalizar la violencia.
“No normalicemos la violencia ni guardemos silencio ante la injusticia”, exhortó la junta directiva.
Así, se plantean responsabilidades claras: las autoridades deben garantizar la protección y justicia, los líderes deben actuar con integridad, y las congregaciones deben fomentar la solidaridad. La paz, según el comunicado, debe traducirse en acciones concretas que protejan la vida y permitan a las comunidades vivir sin miedo.
Con información de Diario Cristiano.









