Durante la 13ª Asamblea en Costa Rica, Juan Cruz Cellammare destacó el enfoque en profesionalización y neutralidad política.
En San José, Costa Rica, la Alianza Evangélica Latina (AEL) celebró su 13ª Asamblea General, centrada en la mejora institucional y la transparencia administrativa. El presidente de la AEL, el pastor Juan Cruz Cellammare, habló sobre su gestión y las metas hacia 2030.
Unidad en la diversidad y gestión estratégica
Uno de los principales desafíos que enfrenta la AEL es coordinar a sus 22 representaciones nacionales, cada una con su propio contexto histórico y político. Cellammare enfatizó la importancia de buscar consensos y objetivos compartidos, señalando que “la unidad no es solo estar juntos físicamente, sino encontrar puntos en común”.

“Los que dicen que somos el ‘mero mero’ es mentira. Al contrario, nos toca servir a la gente”, afirmó Cellammare.
Transparencia y no partidismo
La AEL ha establecido que la legitimidad de la Iglesia en el espacio público depende de su orden administrativo y ético. Cellammare recordó que la entidad promueve la transparencia y la rendición de cuentas. Además, destacó que la organización no apoya a candidatos políticos, para evitar la polarización.
“En la Alianza Evangélica Latina y en ninguna de nuestras alianzas van a encontrar que nosotros estemos endosando a algún candidato”, afirmó.
Por último, la integración de Diario Cristiano Internacional como entidad asociada se anunció en el cierre de la asamblea, fortaleciendo así la visibilidad de las acciones de la AEL en el continente.
Con información de Diario Cristiano.








