En medio de la devastación, misioneros comparten el Evangelio con quienes buscan esperanza.

El 24 de junio, Venezuela fue sacudida por dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, afectando gravemente la región de La Guaira. La tragedia dejó un saldo de 6.438 fallecidos y miles de viviendas dañadas hasta el 17 de agosto. En este contexto, el pastor y misionero Plinio Orozco, junto a otros colaboradores, ha estado brindando apoyo a las comunidades afectadas, no solo con ayuda material, sino también compartiendo el mensaje del Evangelio.

Demanda de Biblias entre los sobrevivientes

Durante una jornada de distribución, los misioneros se sorprendieron al ver cómo los sobrevivientes corrían hacia ellos clamando por Biblias. “¡Por favor, deme una Biblia! ¡Quiero una Biblia!”, exclamaban, según el relato de Orozco. Esta escena destacó porque, a diferencia de otras ocasiones, las personas no pedían agua o comida, sino consuelo espiritual.

El equipo no solo distribuyó Biblias, sino que también dedicó tiempo a conversar con los habitantes, abriendo las Escrituras y compartiendo el mensaje de Jesucristo. Según Orozco, el sufrimiento puede endurecer corazones, pero también revela la necesidad de esperanza y consuelo que ofrece el Evangelio.

En medio de la desolación, las Biblias abiertas entre las ruinas simbolizan la búsqueda de una esperanza que trasciende la destrucción material. El mensaje de Jesús, que ofrece salvación y consuelo, se mantiene vigente incluso en los momentos más oscuros, recordando la importancia de la fe en tiempos de crisis.


Con información de BibliaTodo Noticias.

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