El ascenso de Abelardo de la Espriella a la presidencia de Colombia ha fortalecido la presencia de iglesias evangélicas en el ámbito político del país.

La llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia de Colombia ha transformado el panorama político-religioso del país. Aunque él mismo se identifica como un “ateo arrepentido” convertido al catolicismo, su elección fue posible gracias al apoyo de iglesias evangélicas que ahora ocupan un lugar relevante en su gobierno.

Un nuevo actor político

Históricamente, las iglesias evangélicas en Colombia se mantuvieron distantes de la política o se involucraron principalmente para defender la libertad religiosa. Sin embargo, desde el plebiscito del Acuerdo de Paz en 2016, se han consolidado como un actor electoral crucial. Este crecimiento se debe al aumento del protestantismo en América Latina y al desencanto con los partidos conservadores tradicionales.

Asimismo, la oposición a la imposición de “derechos sexuales y reproductivos” y a la “ideología de género” ha unido a los evangélicos en torno a una agenda conservadora. De la Espriella ha prometido integrar estos valores en su administración, afirmando que pondrá a Dios en cada decisión de gobierno.

Alianzas y presencia en el gobierno

Las iglesias evangélicas han formado alianzas con sectores católicos en torno a valores compartidos. La Misión Carismática Internacional (MCI), por ejemplo, ha encontrado en De la Espriella un aliado dispuesto a integrar sus propuestas en el Estado. Figuras como Carol Borda y Sara Castellanos son ejemplos de esta influencia en el gobierno actual.

Otras iglesias, como Casa sobre la Roca y Ríos de Vida, también han ganado terreno en la esfera política, con miembros ocupando cargos significativos en el gabinete. La participación de estas iglesias no solo se limita a la política, sino que también incluye el acompañamiento espiritual de los líderes del país.


Con información de Evangélico Digital.

8 Visitas totales
8 Visitantes únicos
Acciones:
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *