Jazmín Urimare Ramírez convierte una carpa en un espacio educativo para niños afectados por sismos en Catia La Mar.

Jazmín Urimare Ramírez, docente con 28 años de servicio, ha transformado una carpa de un refugio en Catia La Mar, estado La Guaira, en una escuela improvisada para niños damnificados por los terremotos del 24 de junio. Los sismos, con magnitudes de 7,2 y 7,5, afectaron gravemente la zona, dejando a unas 18.000 personas sin hogar.

Iniciativa y respuesta solidaria

En medio de un entorno de carpas y familias desplazadas, nació la Escuela Urimare. Gracias a donaciones de cuadernos, lápices, libros y pupitres, se creó un espacio para que los niños pudieran continuar sus estudios, a pesar de la destrucción de sus hogares y escuelas. Ramírez, quien enfrenta un mieloma múltiple, decidió no rendirse y seguir enseñando.

La iniciativa creció rápidamente. Lo que comenzó con 10 niños se expandió a 74 alumnos. La comunidad respondió con más toldos y pupitres, mientras que la diputada Yeinny Pinto y la ministra Yelitze Santaella proporcionaron recursos adicionales para el espacio educativo.

Un esfuerzo compartido

Ramírez no está sola en su misión. Ocho docentes se han sumado al proyecto, ofreciendo clases de lectura, escritura y matemáticas básicas por las mañanas, seguidas de actividades recreativas por la tarde. A pesar de los desafíos personales, Ramírez ha podido continuar su tratamiento médico con el apoyo de colegas y familiares.

“No ha sido nada fácil, pero si Dios me tiene parada es por algo”, expresó Ramírez.

La Escuela Urimare es un ejemplo de cómo la fe puede convertirse en acción, mostrando que incluso ante la adversidad, es posible ayudar a otros a levantarse.


Con información de BibliaTodo Noticias.

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