Vivimos en un mundo complejo que podría nublar nuestra percepción de las señales del regreso de Cristo. Reflexionamos sobre cómo esta era influye en nuestra capacidad para reconocer los tiempos proféticos.
En el mundo actual, muchas acciones diarias parecen simples, pero detrás de esa simplicidad hay un complejo entramado de engranajes tecnológicos y logísticos. Esta complejidad afecta nuestra vida, generando una sensación de confusión y parálisis en muchas personas.
Del mundo VICA al mundo BANI
El acrónimo VICA (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo) describía la realidad de hace algunos años. Sin embargo, ahora vivimos en un mundo BANI (Frágil, Ansioso, No Lineal e Incomprensible), donde la fragilidad y la ansiedad son más prominentes que nunca. La complejidad del mundo actual hace cada vez más difícil distinguir la verdad de la mentira.
Las señales del fin de los tiempos
En medio de esta complejidad, muchos no perciben que las profecías bíblicas se están cumpliendo. La saturación de información y la desconfianza generalizada nublan la percepción espiritual de las personas.
“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.” (Apocalipsis 1:7).
Las señales de los tiempos anuncian el cercano regreso de Cristo. Como las señales en una carretera, estas indican que el tiempo se está aproximando. Cuando Cristo regrese, el período de gracia terminará, y no habrá tiempo para el arrepentimiento.
Un llamado al arrepentimiento
Dios llama a la humanidad al arrepentimiento. Las señales de estos tiempos son manifestaciones físicas de profecías que anuncian la inminente venida de Cristo. Hoy es el momento de aceptar a Jesús como Salvador y encontrar paz y vida eterna.
Con información de La Corriente.







