Iglesias latinoamericanas lideran el envío de misioneros al extranjero, reflejando un cambio en el movimiento misionero global.
En las últimas décadas, América Latina ha experimentado una transformación significativa en su rol dentro del movimiento misionero cristiano. Históricamente conocida como receptora de misioneros de Europa y Estados Unidos, hoy se posiciona como una región que envía miles de misioneros para anunciar el Evangelio en diversos continentes.
El cambio en el movimiento misionero global
Durante el siglo XX, América Latina era vista principalmente como un campo de evangelización. Sin embargo, esta realidad ha cambiado. Las iglesias de la región están formando y enviando hombres y mujeres dispuestos a cruzar fronteras para compartir el mensaje de Jesucristo en lugares necesitados.
Este fenómeno refleja una transformación profunda en el movimiento misionero global, donde ya no se depende exclusivamente de las naciones occidentales para la proclamación del Evangelio. América Latina, junto a África y Asia, representa cerca del 47% del movimiento misionero mundial.
Brasil y Perú como líderes en el envío de misioneros
Dentro de América Latina, Brasil se destaca como el país que más misioneros envía al extranjero, con más de 30.000 obreros activos, según la Asociación de Misiones Transculturales Brasileñas. Asimismo, Perú muestra un crecimiento continuo, enviando creyentes a regiones donde predicar el Evangelio públicamente es complicado debido a restricciones sociales, culturales o legales.
«Id, y haced discípulos a todas las naciones».
Este crecimiento demuestra que la misión es un llamado vigente para toda la Iglesia, no limitado a una región específica. América Latina, que durante años recibió apoyo misionero, ahora también tiene un papel protagónico en el envío de obreros al mundo.
Con información de La Corriente.






