Líderes evangélicos en Suiza presentan una demanda contra una norma que prohíbe a legisladores mostrar símbolos religiosos, argumentando que afecta la libertad religiosa.
En el cantón de Ginebra, tres líderes evangélicos han iniciado acciones legales contra una nueva disposición constitucional que impide a los legisladores portar símbolos religiosos visibles durante sus funciones oficiales. Esta medida, aprobada por referéndum con un 51,4% de votos, ha suscitado inquietudes en la comunidad cristiana, que considera que la norma confunde la neutralidad estatal con la eliminación de la fe del ámbito público.
La respuesta de la comunidad cristiana
La Alianza Evangélica Suiza ha manifestado su preocupación ante lo que perciben como un precedente peligroso para otras regiones. Según esta organización, existe una diferencia esencial entre la neutralidad que deben mantener los funcionarios del Estado y la diversidad que los legisladores, elegidos por el pueblo, pueden representar, incluyendo sus creencias religiosas.
“La libertad religiosa es para todos o, en última instancia, para nadie”, afirmó Michael Mutzner, uno de los demandantes.
Mutzner, junto a Markus Hofer y Joseph Kabongo, ha señalado que la restricción no solo afecta a individuos, sino que debilita las libertades fundamentales de toda la sociedad. Han expresado que las limitaciones a una comunidad pueden poner en riesgo a todas las demás.
Consecuencias para la práctica religiosa
Algunas medidas ya han impactado a comunidades religiosas en Ginebra, como la prohibición de realizar bautismos en el lago Lemán, forzando a iglesias a trasladarse a otras regiones para sus ceremonias. La Alianza Evangélica Suiza defiende un Estado laico que garantice la convivencia pacífica, pero critica un laicismo que pretenda excluir la fe del espacio democrático.
La organización enfatiza que la pluralidad democrática no implica borrar diferencias, sino permitir que se expresen dentro del marco del respeto y la ley. Los líderes evangélicos sostienen que la libertad de conciencia debe ser protegida, garantizando a todos los ciudadanos el derecho de expresar sus convicciones en público.
Con información de Gaceta Cristiana.







