Líderes evangélicos de Zambia pidieron a las autoridades una aplicación más estricta de las normas de comunicación ante la creciente preocupación por contenidos considerados explícitos, indecentes o perjudiciales para niños y adolescentes.
La Fraternidad Evangélica de Zambia expresó su inquietud por el aumento de material sexualmente sugerente en programas de entretenimiento, videos musicales, televisión y plataformas digitales. Según la organización, este tipo de contenido se ha vuelto cada vez más accesible para menores y amenaza valores familiares profundamente arraigados en la sociedad zambiana.
En un comunicado firmado por el reverendo Allan Kasungami, director ejecutivo de la entidad, la organización advirtió que ciertos contenidos promueven estilos de vida y comportamientos contrarios a los valores culturales y cristianos del país.
La Fraternidad Evangélica señaló que su llamado no busca frenar la creatividad ni negar la libertad de expresión, sino proteger a los menores de contenidos que pueden afectar su desarrollo emocional, moral y espiritual.
Para la organización, el problema no está solo en la existencia de material inapropiado, sino en su disponibilidad dentro de horarios y plataformas donde los niños pueden acceder fácilmente sin supervisión adecuada.
Por esa razón, la entidad se comunicó formalmente con la Autoridad Independiente de Radiodifusión y con la Autoridad de Tecnologías de la Información y la Comunicación de Zambia, con el objetivo de impulsar una revisión más firme de los criterios de contenido.
Las conversaciones incluyeron propuestas para mejorar la clasificación de programas, reforzar los sistemas de monitoreo y evitar que material dañino llegue a menores antes de que las autoridades actúen tarde.
El reclamo se produce en medio de un debate nacional sobre el tono cada vez más explícito de ciertos videos musicales y contenidos de entretenimiento en línea.
Una controversia reciente involucró al músico zambiano Yo Maps y su video musical “Budget”, que generó discusiones públicas sobre si la industria del entretenimiento local está cruzando límites que deberían ser revisados, especialmente cuando el contenido alcanza a audiencias jóvenes.
A partir de este tipo de casos, el regulador de medios recordó a las emisoras que tienen responsabilidad editorial y que deben asegurarse de que el material que transmiten cumpla con los estándares vigentes y responda al interés público.
El obispo Joshua Banda, vicepresidente de la junta de la Fraternidad Evangélica de Zambia, insistió en que el país necesita una vigilancia más constante y una aplicación más efectiva de las normas.
Según explicó, no alcanza con reaccionar después de que un contenido dañino ya fue emitido o viralizado. Las autoridades, los medios y los productores deberían trabajar preventivamente para orientar mejor el tipo de material que se publica.
Banda, quien también preside las Asambleas de Dios de Northmead, remarcó que la iglesia no se opone al talento de los jóvenes creadores ni al desarrollo artístico. Sin embargo, sostuvo que la libertad creativa debe convivir con la responsabilidad moral, especialmente cuando está en juego la formación de niños y adolescentes.
Entre las propuestas planteadas por la organización figura la necesidad de que los medios ofrezcan advertencias visibles y clasificaciones claras sobre violencia, contenido sexual, lenguaje ofensivo y otros materiales sensibles.
El objetivo es que padres y tutores puedan tomar decisiones informadas sobre lo que ven sus hijos.
La Fraternidad Evangélica también recomendó restricciones publicitarias para productos perjudiciales para menores durante horarios de programación general. Además, propuso establecer pautas nacionales de decencia más uniformes, en lugar de dejar que cada medio interprete los criterios de forma independiente.
Según la entidad, el sistema actual genera inconsistencias y vacíos que permiten que contenido problemático circule con poca supervisión.
Los líderes evangélicos fundamentaron su pedido en la propia Constitución de Zambia, que reconoce la moral y la ética como valores nacionales y contempla la protección de los jóvenes contra formas de explotación.
También destacaron declaraciones recientes del presidente Hakainde Hichilema, quien reafirmó el compromiso del gobierno con el fortalecimiento de la familia y la construcción de una sociedad productiva y temerosa de Dios.
Para la Fraternidad Evangélica, proteger a los niños no debe ser visto como una agenda religiosa aislada, sino como una responsabilidad nacional que involucra al Estado, los medios, las empresas, los anunciantes, las familias y las iglesias.
El debate ocurre mientras Zambia avanza en estrategias de protección infantil en línea. El país lanzó la Estrategia Nacional de Protección Infantil en Línea 2025-2029, una iniciativa desarrollada con apoyo de organismos públicos y UNICEF para fortalecer la alfabetización digital, combatir contenido dañino y proteger a los menores en espacios virtuales.
En ese contexto, la Fraternidad Evangélica pidió que empresas, patrocinadores y anunciantes también asuman responsabilidad, evitando financiar contenidos que puedan afectar negativamente a los niños y apoyando, en cambio, programas que promuevan valores positivos, cohesión social y desarrollo sano.
La organización afirmó que seguirá trabajando con las autoridades y los actores del sector para promover una comunicación responsable.
El debate en Zambia refleja una tensión creciente en muchos países: cómo equilibrar libertad creativa, libertad de expresión, moral pública y protección de la infancia en una época donde el contenido se difunde con enorme rapidez por televisión, redes sociales y plataformas digitales.
Para los líderes evangélicos, la respuesta no está en ignorar la cultura, sino en asumir un rol activo para proteger a los más vulnerables y defender valores que fortalezcan a la familia.






