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Una poderosa jornada de evangelismo en prisión dejó un impacto espiritual significativo en el Reformatorio Estatal de Oklahoma, en Estados Unidos. Más de 200 privados de libertad decidieron seguir a Jesús y 21 fueron bautizados durante un evento organizado por el ministerio carcelario God Behind Bars junto a Victory Church.
La actividad reunió a 1.234 presos, quienes tuvieron la oportunidad de escuchar el mensaje del Evangelio, participar en un tiempo de adoración y recibir acompañamiento espiritual dentro de la unidad penitenciaria.
Según informaron los organizadores, 32 voluntarios participaron de la jornada evangelística, llevando esperanza y el mensaje de salvación a cientos de hombres que cumplen condena en el centro penitenciario.
A través de una publicación en redes sociales, Victory Church expresó su gratitud por lo ocurrido durante la visita.
“Tuvimos el privilegio de ministrar en el Reformatorio Estatal de Oklahoma. Dios se manifestó poderosamente”, compartió el equipo.
El encuentro incluyó un culto al aire libre donde los internos participaron activamente de la adoración y escucharon la predicación del evangelista Pedro Moreira, quien compartió un mensaje centrado en Jesucristo y la transformación que solo Él puede producir.
Uno de los momentos más impactantes de la jornada ocurrió al finalizar la predicación.
De acuerdo con God Behind Bars, más de 200 hombres respondieron al llamado del Evangelio y entregaron sus vidas a Jesús, demostrando una profunda apertura espiritual al mensaje de la Palabra de Dios.
“Vimos más de 200 hombres entregar sus vidas a Jesús”, destacó el ministerio.
Estas decisiones representan un paso significativo en el proceso de restauración espiritual de muchos internos que buscan una nueva oportunidad y un propósito renovado en Cristo.
La jornada también estuvo marcada por un emotivo tiempo de bautismos.
En total, 21 presos fueron bautizados en bañeras improvisadas dentro de la prisión, dando testimonio público de su fe y de la nueva vida que han encontrado en Jesucristo.
Los organizadores relataron que muchos de los hombres se emocionaron al pasar por las aguas bautismales, mientras sus testimonios inspiraban a otros internos presentes.
La escena reflejó cómo el poder transformador del Evangelio puede alcanzar incluso los lugares más marcados por el sufrimiento, la culpa y la desesperanza.
Además de la predicación y los bautismos, los voluntarios sirvieron 1.200 comidas y entregaron una Biblia y un libro evangelístico a cada uno de los presos que participaron en la actividad.
La labor del ministerio no termina con este evento. Actualmente, 17 internos forman parte del Victory Bible College, un programa de formación bíblica y discipulado que funciona dentro del establecimiento penitenciario.
Este seguimiento busca fortalecer el crecimiento espiritual de quienes han decidido caminar con Cristo y profundizar en el conocimiento de la Palabra de Dios.
La jornada realizada por God Behind Bars y Victory Church es un recordatorio de que el Evangelio continúa transformando vidas en los lugares más inesperados.
La gracia de Dios no está limitada por muros, rejas ni condenas humanas. Allí donde existe arrepentimiento y fe, Cristo sigue ofreciendo perdón, restauración y una nueva identidad.
Entre más de 200 decisiones por Jesús, 21 bautismos, cientos de Biblias entregadas y un discipulado en marcha, los organizadores resumieron lo vivido con una declaración sencilla pero poderosa:
“Jesús está obrando”.
Una publicación compartida por Victory Reach (@_victoryreach)
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