El evangelista y comunicador cristiano James Robison, fundador de LIFE Outreach International y durante décadas una de las voces más reconocidas de la televisión cristiana en Estados Unidos, falleció el domingo a los 82 años.

La noticia fue confirmada por la junta directiva de su ministerio, que destacó una vida dedicada a predicar el Evangelio y a llevar ayuda concreta a personas necesitadas en distintas partes del mundo. Al momento del anuncio, no se había informado la causa de su muerte.

Robison fue conocido principalmente como conductor de “LIFE Today”, un programa cristiano de larga trayectoria que presentó junto a su esposa, Betty Robison, y que combinó entrevistas, enseñanza espiritual, testimonios y campañas de ayuda humanitaria.

La historia personal de Robison estuvo atravesada por circunstancias profundamente dolorosas desde su nacimiento. Nació en 1943 en Houston, Texas, en medio de una situación familiar compleja. Según su propio testimonio biográfico, su madre atravesaba una etapa de gran vulnerabilidad y llegó a considerar abortarlo, pero finalmente fue dado al cuidado de una pareja cristiana: el reverendo H. D. Hale y su esposa.

Durante sus primeros años fue criado por ellos en Pasadena, Texas. Más tarde volvió a vivir con su madre, en condiciones de pobreza y conflicto familiar. Sin embargo, la influencia espiritual de aquella pareja cristiana seguiría siendo decisiva.

A los 14 años, durante una visita a los Hale, Robison tuvo un encuentro transformador con Jesucristo. Poco después, siendo todavía adolescente, comenzó a sentir el llamado al ministerio. A los 18 años ya estaba encaminado hacia la predicación evangelística.

Robison inició su ministerio público predicando en iglesias, pero rápidamente comenzó a participar en campañas evangelísticas en estadios, auditorios y grandes ciudades de Estados Unidos.

Con el paso de los años, predicó en más de 600 cruzadas evangelísticas y alcanzó a millones de personas con su mensaje. Su ministerio afirma que más de 20 millones asistieron a esas reuniones presenciales, con millones de decisiones de fe reportadas durante ese período.

Desde 1968 comenzó a presentar el Evangelio por televisión, medio que con el tiempo se transformaría en una de sus principales plataformas. En 1995, junto a Betty, lanzó el formato diario de “LIFE Today”, que se convirtió en un espacio de influencia cristiana, conversación y acción misionera.

Con los años, LIFE Outreach International fue ampliando su labor más allá de la predicación televisiva. El ministerio desarrolló programas de alimentación, provisión de agua potable, ayuda médica, asistencia a huérfanos, apoyo en contextos de pobreza extrema y lucha contra la trata de personas.

Uno de sus programas más conocidos es Mission Feeding, que provee alimento a cientos de miles de niños diariamente en zonas de crisis en África. Otro de sus proyectos principales, Water for LIFE, ha contribuido a la perforación de miles de pozos de agua en decenas de países.

También impulsaron iniciativas de distribución de calzado, clínicas médicas, refugios y proyectos de restauración para personas en situación de vulnerabilidad.

Para Robison, el Evangelio debía proclamarse no solo con palabras, sino también con acciones visibles de amor, compasión y servicio.

James y Betty Robison se casaron en 1963 y compartieron más de 60 años de vida y ministerio. Juntos criaron una familia y atravesaron también momentos de profundo dolor, incluyendo la muerte de su hija Robin, quien falleció en 2012 tras una enfermedad.

Robison deja a su esposa Betty, su hijo Randy y su hija Rhonda, además de una amplia familia y una comunidad ministerial que durante décadas fue marcada por su predicación, su liderazgo y su visión humanitaria.

Tras conocerse la noticia, distintos líderes cristianos expresaron públicamente su gratitud por la vida de Robison. Entre ellos, Mike Huckabee, exgobernador de Arkansas y actual embajador de Estados Unidos en Israel, recordó que trabajó con Robison en la década de 1970 y que su influencia fue decisiva en su vida.

Otros líderes señalaron su rol como mentor, comunicador y figura clave en la formación de una generación de cristianos comprometidos con la fe pública, la oración y la misión.

Aunque Robison fue una figura influyente en el mundo evangélico estadounidense, su legado no se limita a la televisión o a la política cristiana. Para muchos, será recordado sobre todo por haber unido predicación, medios de comunicación y ayuda práctica a los más necesitados.

La junta de LIFE Outreach International aseguró que la misión continuará: llevar alimento al hambriento, agua al sediento y esperanza en Cristo a un mundo herido.

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