La campaña de Lula se centra en captar el voto evangélico de quienes apoyaron a Augusto Cury en la primera vuelta, con la meta de reducir la ventaja de Flávio Bolsonaro.
En la segunda vuelta de las elecciones, la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva ha decidido enfocar sus esfuerzos en los votantes evangélicos que optaron por Augusto Cury en la primera etapa. Para ello, han diseñado una estrategia específica con el fin de aumentar el apoyo al candidato del PT en este sector.
Votantes evangélicos en la mira
Durante el primer turno, Cury captó una parte importante de los evangélicos, especialmente aquellos vinculados a iglesias históricas como la Batista, Metodista, Presbiteriana y Luterana. Dentro del equipo de Lula, se considera que estos votantes representan una oportunidad, ya que en la primera vuelta no respaldaron ni a Lula ni a Flávio Bolsonaro del PL.
El PT también ve potencial de crecimiento entre los pentecostales, un grupo donde la resistencia hacia Lula es mayor. Según datos internos, Lula recibió aproximadamente el 28% de los votos evangélicos en la primera vuelta, y la campaña busca elevar este porcentaje al menos al 30%, considerando la reñida competencia con Flávio Bolsonaro.
Estrategia de diálogo y comunicación
La campaña de Lula ha decidido no utilizar los templos religiosos como espacios de propaganda. “Sin aprovecharse del púlpito“, señaló un integrante del equipo de campaña. El objetivo es realizar encuentros con evangélicos fuera de las iglesias y reforzar la comunicación en redes sociales dirigida a este público.
Además, la campaña ha producido materiales específicos para disminuir la histórica resistencia de parte de las lideranzas evangélicas hacia Lula. El foco está en captar a los votantes que apoyaron a Cury, quienes en muchos casos buscaban una alternativa a la polarización entre Lula y Bolsonaro.
Con información de Gospel Prime (Brasil). Traducción y edición de Portal de Fe.








