Tras una dura pelea en la que estuvo al borde de la derrota, Hrgović dedicó su triunfo a Jesucristo y compartió su testimonio de fe.
El croata Filip Hrgović se coronó campeón mundial de peso pesado de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) al vencer al británico Moses Itauma en la O2 Arena de Londres. La contienda culminó en el noveno asalto con un nocaut técnico, otorgándole a Hrgović el cinturón que estaba vacante.
Un testimonio de fe en medio de la victoria
A pesar de que Itauma, de 21 años, era el favorito e incluso llegó a derribar a Hrgović en el segundo asalto, el croata logró resistir y revertir la situación. Al finalizar la pelea, Hrgović expresó: “No fui yo esta noche. Fue Jesucristo en mí”, agradeciendo también al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
En entrevistas posteriores, el boxeador destacó que su fuerza para continuar provino del Espíritu Santo, atribuyendo su resistencia en el ring a su fe. Hrgović también agradeció a su equipo de trabajo, mencionando a su entrenador Abel Sánchez y a su mánager Keith Connolly, asegurando que Dios puso a las personas adecuadas en su camino.
Fortalecido por la fe en tiempos difíciles
Hrgović compartió que durante los momentos más duros de su carrera, la fe en Jesús fue su sostén. “Solo tenía a Jesús, la Biblia y la oración”, afirmó, revelando que ha mantenido una vida de oración constante a lo largo de los años. El boxeador considera que las dificultades lo acercaron más a Dios, reconociendo la necesidad de apoyarse en su fe.
Por último, el campeón elogió a Itauma, afirmando que el joven boxeador tiene un futuro prometedor en la división de peso pesado. A pesar de su victoria, Hrgović puso en primer lugar su testimonio cristiano, dejando en claro la importancia de su fe.
Con información de BibliaTodo Noticias.







