Una familia experimenta el poder de la oración al recibir el riñón que su hijo adolescente necesitaba, fortaleciendo su fe en medio de la adversidad.
La historia de la familia McNeal es un ejemplo de perseverancia y fe. Tras años de tratamientos médicos y oración constante, Sali McNeal, conocido como Junior, finalmente recibió el riñón que tanto necesitaba. La familia, que había enfrentado la angustia de no encontrar un órgano compatible, vio su fe recompensada.
Un diagnóstico desafiante
A los 5 años, Junior fue diagnosticado con síndrome nefrótico, una enfermedad renal que provoca la pérdida anormal de proteínas. A pesar de los tratamientos con esteroides e inmunosupresores, su condición empeoró a los 14 años, obligándolo a someterse a diálisis. La doctora Julia Steinke del Texas Children’s Hospital destacó el avance de la enfermedad que llevó a la extracción de ambos riñones.
Después de seis semanas en la lista de espera para un trasplante, la familia recibió la noticia de que había un riñón disponible. La operación fue exitosa inicialmente, pero pronto surgieron complicaciones cuando la enfermedad afectó al nuevo órgano. Sin embargo, la fe y la oración de la familia se mantuvieron firmes.
Fe y resiliencia
A pesar de los desafíos, Junior respondió favorablemente a nuevos tratamientos. La familia considera cada día un regalo de Dios. Rheylicia McNeal afirmó que, aunque el camino fue difícil, la presencia de Dios fue constante, recordando que la fe puede sostener incluso en las pruebas más duras.
“Dios respondió nuestras oraciones” – Rheylicia McNeal
Con información de BibliaTodo Noticias.






