El deseo en las mujeres puede surgir durante la intimidad, no antes, desafiando expectativas comunes.

Un importante hallazgo revela que hasta el 65% de las mujeres experimenta lo que se denomina deseo responsivo. Este fenómeno implica que el deseo sexual no necesariamente antecede al encuentro íntimo, sino que se manifiesta durante la cercanía emocional y el contexto adecuado.

La sexóloga Rosemary Basson introdujo en el año 2000 un modelo que revolucionó la manera de entender la sexualidad femenina. Según Basson, el deseo en muchas mujeres no es espontáneo, sino que se activa en el momento, lo cual puede llevar a malentendidos en la pareja si no se comprende adecuadamente.

Importancia del diálogo en la pareja

El modelo clásico que supone un deseo espontáneo en ambos géneros no se ajusta a la realidad de la mayoría de las parejas. Investigaciones, como las de Gottman en 1999, destacan que las parejas que abordan su vida sexual con honestidad tienen más probabilidades de experimentar satisfacción a largo plazo. La clave no es la ausencia de deseo, sino la falta de comunicación sobre el mismo.

Perspectiva bíblica sobre el deseo

El Cantar de los Cantares en la Biblia ofrece una mirada que coincide con el concepto de deseo responsivo, destacando la intimidad como un proceso de cercanía seguido por el placer: “Que su izquierda esté bajo mi cabeza, y su derecha me abrace.” Esta descripción bíblica resalta que el deseo puede surgir del contexto correcto.

La aceptación del deseo responsivo como una variante legítima de la sexualidad femenina ha transformado la terapia sexual, ayudando a evitar malentendidos y expectativas erróneas que afectan a las parejas. Reconocer que el punto de entrada al deseo puede ser diferente, pero no incorrecto, es fundamental para una relación saludable.


Con información de La Corriente.

4 Visitas totales
3 Visitantes únicos
Acciones:
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *