La Alianza Evangélica Europea (EEA) expresó su profundo pesar ante el reciente impacto de misiles en Kiev, que provocó el fallecimiento de nueve civiles y un grave incendio en uno de los complejos monásticos más antiguos de la cristiandad. Desde la organización internacional señalaron la gravedad de estas acciones que afectan de manera directa la historia, la fe y la memoria de las comunidades de la región.
El hecho, registrado durante la noche del 15 de junio, afectó al histórico Monasterio de las Cuevas de Kiev (Kiev Pechersk Lavra) —complejo en funcionamiento ininterrumpido desde el año 1051— y causó severos daños en la Catedral de la Asunción, de acuerdo con el informe oficial de la alianza. Asimismo, se reportaron destrucciones en las instalaciones del estudio cinematográfico Oleksandr Dovzhenko. La organización informó que aproximadamente 800 edificios religiosos han sufrido deterioros estructurales en el transcurso del conflicto.
“Cada vida arrebatada fue creada a imagen de Dios”, afirmó la alianza en su comunicado oficial. “Cada creyente entre los fallecidos era un templo del Espíritu Santo: más sagrado que cualquier edificio, más insustituible que cualquier catedral”.
La entidad representativa, con sede en Bruselas, enfatizó el impacto de estas acciones sobre la población civil y la memoria colectiva de las comunidades. A través de su declaración, instaron a la comunidad cristiana global a permanecer en oración y a abogar desde sus espacios por la paz, la justicia y el cese de las hostilidades que afectan a los inocentes.
Por otra parte, la organización recordó que dos semanas antes, el 2 de junio, otro impacto se registró a escasos 20 metros de la iglesia New Life, una congregación evangélica local. Esta comunidad ha cumplido una intensa labor humanitaria durante los últimos cuatro años, proveyendo alimentos, asistencia a refugiados y servicios de capellanía a las personas afectadas por la crisis.
El pastor Anatoly Kaluzhny relató que, al arribar al lugar en la madrugada, halló serios daños materiales en los accesos y ventanas. A pesar de los destrozos estructurales, el santuario principal se mantuvo en pie. “También vi la misericordia de Dios”, expresó el líder pastoral. Pocas horas después, los miembros de la congregación regresaron a las instalaciones para unirse en oración y comenzar con las tareas de remoción de escombros.
Finalmente, la EEA hizo un llamado a las iglesias de Europa a dedicar un tiempo especial de intercesión en sus reuniones generales y a canalizar apoyo a través de organizaciones humanitarias oficiales que operan en el lugar. De manera significativa, la alianza extendió el pedido de oración por los civiles afectados de ambas naciones, manifestando el anhelo de que los corazones se vuelvan hacia el bien.
El documento concluyó con un clamor enfocado en alcanzar “una justicia rápida y una paz que no traicione a los inocentes”.






